miércoles, 11 de noviembre de 2015

Te echo de menos

Lejos de ser una de esas declaraciones de amor, lejos de ser la típica carta que se le envía a ésos a quienes no podemos evitar querer y añorar con cada segundo de cada hora que sentencia el reloj, lejos de ser cualquier abrumante y exasperante demostración de mi afecto por ti, escribo esta entrada.

Porque sí, los 1300 kilómetros que nos separan me revuelven las entrañas, me sacan de quicio, me molestan. Porque ya no sé cómo llamar tu atención, ya no sé cómo gritarle al viento, a las nubes, al suelo... He intentado tantas veces demostrarte que estoy aquí que he arañado el espacio buscando un ápice de comunicación, buscando un hilo que me devuelva esa sonrisa, esa voz, esa frescura de primavera. Pero nunca estás ahí, nunca te veo venir, nunca escucho nada. Me siento como si hablara al infinito y que éste, como  niño juguetón y travieso, ropiese mis palabras en mil fragmentos, jugase con ellos y los dejase abandonados a su suerte. Me siento olvidada por ti y en ese olvido profundo sólo siento desasosiego, sólo siento que me desespero, sólo siento que me dueles. Y es posible que si te olvido yo entonces tú comiences a recordarme, a echar de menos mis manos, mis ojos, mi ganas de salir y comerme de un bocado el mundo. Es posible, sí, que si yo dejase por un minuto de pensar en ti, entonces revivieras tú el recuerdo de mi imagen, quisieras abrazarme y sujetar mi mano y quisieras impedir que me marchase. También sería posible que si dejase de pensarte tú entonces me pensaras menos, que mis recuerdos se convirtieran en espesa bruma, que lo poco que te queda de mí desapareciera, sería posible que la distancia nos sentenciase. Sería posible que lo imposible fuese posible, porque yo, en este mar de locura inmensa, ya no veo lo que he de ver.

domingo, 16 de marzo de 2014

Linkin Park

Si alguien me preguntase alguna vez cuál es una de mis canciones preferidas de dicho grupo no sabría contestar. Linkin Park es uno de esos pocos grupos de los cuales cada canción me encanta, y puedo disfrutar de todas hasta la última nota. Hacía muchísimo no escuchaba nada de ellos, absolutamente nada, y recordar esas tardes, en las que escuchar música era lo más divertido, sobre todo si entre tantos grupos a elegir estaba Linkin Park. Me encanta revivir situaciones, aunque todo sea distinto, lo que cada canción me hace sentir es tan puro como la primera vez que las escuché. El mundo no puede acabarse sin antes verles en directo.

Mi cama, la música, mis pensamientos y yo nos llevamos muy bien, bendito sea este estado de paz y sosiego. 

sábado, 1 de marzo de 2014

Llueve

Llueve y a veces me pregunto qué debería hacer. Sí, parace complicado cuando todo lo que se te ocurre termina descartado por la testaruda sensación de quedarse tumbada en la cama. 

martes, 20 de agosto de 2013

Julia

- Me llamo Ana.
- Lau, ¿me pasas la crema?
- ¿Ana o Laura?- Preguntó con cara de desconcierto.
- Ana Laura, pero llámame Laura, así mejor para todos.

Con el pelo entre los ojos y la nariz, sumamente quemado por el sol del verano y la piel cubierta de crema solar, clavó sus intrigantes ojos azules sobre los oponentes ojos almendrados y caramelizados. Sonrió, y continuó explicando la relación de las mareas y las corrientes. Tras una pausa, breve y pretenciosa, se volvió con cara de acierto y sentenció:

- Tienes cara de llamarte Julia. 

domingo, 18 de agosto de 2013

Absuelto:

Los comienzos son siempre difíciles, incluso para aquellos que gozan de sabia experiencia.